sábado, 27 de agosto de 2016

Un personaje del que nunca me fiaria

José Manuel ha tomado especial popularidad a raíz de sus polémicas declaraciones, en las que a veces elogia al Movimiento 15M, sus peticiones y sus manifestaciones, y otras veces todo lo contrario:

José Manuel Sánchez Fornet fue secretario general del Sindicato Unificado de Policía.

José Manuel en el 12M15M[1] (A favor, 15 de mayo de 2012)

El secretario general del SUP dice que pagarán y defenderán a los policías que se nieguen a desahuciar (FOTOS) (A favor?, 9 de noviembre de 2012)

A finales de noviembre de 2012 fue experientado por el Ministerio de Interior por facilitar el informe fantasma sobre Artur Mas que salió a la luz una semana antes de las elecciones catalanas del 20N[2].


Entrevista a Fornet, en la que apoya públicamente al Movimiento 15M

«El Intermedio - Entrevista con José Manuel Sánchez Fornet»[1](Declaraciones hechas en Mayo de 2012, meses antes de la existencia Rodea el Congreso el 25-S de 2012)
«En el Lluís Vives no hubo carga policial ni patadas, como han dicho algunos impresentables»[3]
«No hubo excesos. Las detenciones en el Llúis Vives estuvieron bien hechas»[4][5]
«Lo de las imputaciones a quienes defienden el 25S es una barbaridad impropia de una democracia. Y lo de toma el Congreso, una pamplina»[6] (23 de septiembre de 2012)
«Para los de las identificaciones: no las llevan y APOYAMOS QUE NO LAS LLEVEN ANTE ORGANIZACIONES VIOLENTAS. LEÑA Y PUNTO»[7](en referencia a Rodea el Congreso el 25-S de 2012)
«Por lo que veo @iescolar también tiene peña (followers) mononeuronal que vive en zahurdas a juzgar por lo que me escriben. Animalitos.»[8] (26 de septiembre de 2012)
«El compañero que se niegue a realizar un desahucio tendrá garantizado el sueldo y la mejor defensa jurídica por el SUP, sea o no afiliado.»[9] (9 de noviembre de 2012)

Interior expedienta al policía que facilitó en rueda de prensa el informe fantasma sobre Mas (28 de noviembre de 2012)


1-http://www.youtube.com/watch?v=chctgr3Njf0
2-Interior expedienta al policía que facilitó en rueda de prensa el informe fantasma sobre Mas
3-"En el Lluís Vives no hubo carga policial ni patadas, como han dicho algunos impresentables"
4-El secretario del SUP: 'No ha habido excesos. Las detenciones están bien hechas'
5-https://twitter.com/antoniosanto/status/250678465014157313
6-https://twitter.com/sanchezfornet/status/249924948255199232
7-https://twitter.com/sanchezfornet/status/250673596542877696
8-https://twitter.com/sanchezfornet/status/251068875226112001
9-https://es.twitter.com/sanchezfornet/status/266968821439553536

En septiembre de 2014 fundo junto a Ana Garrido el Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción
Ana Garrido, la funcionaria de Boadilla del Monte que destapó el caso Gürtel
Ana Garrido, la funcionaria de Boadilla del Monte testigo en el caso Gürtel / Foto JMG


El ex portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, será ahora la voz de una nueva plataforma de la que es fundador, el Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción, una herramienta para ayudar a denunciar "todo tipo de acto de cohecho, malversación, o cualquier otro que pueda considerarse práctica corrupta de la que tengamos conocimiento, ya sea ante los organismos de inspección y control económicos o judiciales pertinentes o mediante denuncia pública en los medios de comunicación".

Proteger a los funcionarios que quieran denunciar

Según explica el propio portavoz, el Observatorio nace con la vocación de que confluyan en él "la sociedad civil, profesionales de las fuerzas y
cuerpos de seguridad y militares". El objetivo es defender el anonimato de los denunciantes "para proteger y garantizar la seguridad jurídica de militares, guardias civiles, policías y de aquellas personas que no quieren que se sepa que colaboran" ya que "muchos corruptos en cargos muy importantes que pueden hacer la vida imposible a un funcionario o a un policía que decidan no aceptar arbitrariedades ilegales y oponerse a ellas".

Análisis de los datos

En ese sentido la Junta Directiva ha elegido como presidenta de honor con derecho a voz y voto a Ana Garrido Ramos, todo un símbolo de la lucha contra la corrupción y de las represalias sufridas por hacerlo. Esta técnico de juventud delAyuntamiento de Boadilla (Madrid), testigo de la fiscalía anticorrupción en el caso Gurtel, fue acosada por el Gobierno municipal del PP como ha reconocido la Justicia condenando al Consistorio.
Participación de policías, guardias civiles, abogados...

En el comunicado de presentación explican que "además de la Junta Directiva, en la que se encuentran policías en activo de Asturias, Andalucía, Comunidad Valenciana" también se ha creado un Gabinete de Análisis "que cuenta con el apoyo y respaldo de policías, guardias civiles, policías locales, ingenieros, abogados" encargados de estudiar la información que reciban.

Fuente:15mpedia.org

La primera secuestradora aérea nos cuenta su historia

El 29 de agosto de 1969, Leila Khaled, de 25 años de edad, consiguió entrar en la cabina del vuelo 870 de la TWA y tomó el mando del avión en nombre del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Después de aquello se hizo famosa como icono y como terrorista a partes iguales.

FOTO VÍA GETTY IMAGES
El 9 de abril de 1948, una niña palestina de Haifa celebraba su cuarto cumpleaños cuando entre 100 y más de 250 palestinos fueron asesinados a manos de los Irgun y los Lehi, dos organizaciones paramilitares sionistas, en lo que pasó a conocerse como la masacre de Dir Yassin. Aquella masacre fue la prueba definitiva para la familia de la niña de que ya no podían mantener a sus ocho hijos seguros en su país natal y que debían huir. En los días siguientes al derramamiento de sangre, aquella niña, Leila Khaled, se convirtió en refugiada. Y veintiún años más tarde se convertiría en la primera secuestradora aérea del mundo.

Cuando la familia de Khaled abandonó Palestina, se dirigió a la Dahiya, un suburbio al sur de Beirut que ha sido el hogar de miles de refugiados palestinos desde 1948. La Dahiya, donde se ubican los campos de refugiados más importantes como Sabra y Shatila, es un lugar demasiado familiarizado con la inestabilidad y los ataques mortales, cometidos tanto por las fuerzas israelíes como por grupos libaneses cristianos de derechas, como los Falangistas.

Leila Khaled, que ahora tiene 72 años, aceptó a finales de junio hablar conmigo por Skype desde su casa de Jordania. Estaba sentada en su sala de estar y llevaba unas gafas de montura fina y una camisa rosa con bordados blancos tradicionales, una imagen bastante diferente de la mujer que se ve en la icónica foto de Khaled en su juventud, en la que lleva una camisa militar y un keffiyeh —el típico pañuelo blanco y negro que se ha convertido en símbolo del orgullo de Oriente Medio— y en la que sostiene un AK-47. Lleva en la mano un anillo hecho con la anilla de la primera granada que utilizó en sus entrenamientos.

Khaled describió su infancia como simplemente "espantosa", viviendo en un estado constante de incertidumbre en cuanto a su país y también a su familia. Cuando abandonaron el país, inicialmente su padre se quedó atrás para luchar por Palestina y no se reunió con su mujer y a sus hijos en la Dahiya hasta seis meses después de que hubieran hecho el viaje inicial. Conforme crecía, Khaled recuerda que hacía constantemente dos preguntas a sus padres: "¿Por qué vivimos así?" y "¿Cuándo vamos a volver?".

Como sucede con muchas familias de refugiados, especialmente en la Dahiya, los Khaled tuvieron que enfrentarse a la pobreza. "Nunca tuve un lápiz entero", me dijo Khaled, "siempre la mitad. Mi madre lo cortaba en dos para que todos sus hijos pudiéramos ir al colegio". A pesar de eso, la familia Khaled lo tuvo mejor que la mayoría de familias refugiadas que no contaban con las conexiones familiares en Líbano que permitieron que Leila y su familia obtuvieran cobijo y comida. Aun así, ellos, como muchos otros, recurrieron a la UNRWA, la Agencia de la ONU para la Atención a los Refugiados Palestinos.
"El momento más feliz fue cuando sobrevolamos Palestina y vi mi cuidad desde el aire"
A finales de la década de 1950, la atmósfera de la zona era un reflejo del "auge del espíritu nacional", en palabras de Khaled, y ella a menudo participaba en las frecuentes manifestaciones públicas que se organizaban en su comunidad para crear conciencia sobre los sufrimientos de los palestinos. Fue entonces cuando su implicación con la resistencia palestina empezó a evolucionar desde la pasividad al activismo. Muchos de sus hermanos mayores se habían unido al Movimiento Nacionalista Árabe (MNA), cuya principal meta era obtener la liberación de Palestina. Al inicio de su adolescencia, como a Khaled todavía no se le permitía luchar con el MNA, contribuía proporcionando alimento y apoyo a los combatientes incluso en medio de peligrosas batallas. A los 16 años fue aceptada como miembro oficial.

En 1967, cuando Khaled tenía 23 años, se unió al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) a pesar de la objeción de su madre. Según el libro de Sarah Irving Leila Khaled: Icon of Palestinian Liberation (Leila Khaled: icono de la Liberación palestina), la madre de Khaled le dijo "Deja que tus hermanos vayan y sean quienes combatan", pero Leila Khaled no quería permanecer en un segundo plano dentro del movimiento. "Llamar a la lucha armada, ese era mi sueño", me dijo.

El FPLP se considera una organización terrorista en lugares como EE. UU. y la UE y sus tendencias políticas suelen describirse como laicas y Marxistas-Leninistas. Cuando se formó el FPLP, afirma Khaled, estaba claro que la organización deseaba que tanto hombres como mujeres se implicaran activamente en la resistencia y, cuando se le asignó la misión de participar en un secuestro aéreo en 1969, vio aquello como la demostración de esa idea de igualdad.

El 29 de agosto de 1969, Khaled y otro miembro del FPLP, Salim Issawi, secuestraron el vuelo 840 de la TWA en su ruta desde Roma hasta Tel Aviv. Khaled subió a bordo del avión llevando una granada de mano y una pistola. Una vez en el aire, ambos mostraron sus armas, consiguieron llegar a la cabina y dijeron, "El Movimiento Palestino toma control de su avión", según Harry Oakley, el copiloto. Entonces dieron instrucciones a los pilotos para que redirigieran el avión a Damasco, pero no antes de sobrevolar Palestina. "Cuando sobrevolamos Palestina y vi mi cuidad, Haifa, desde el aire", me dijo. "aquel fue el momento más feliz y no el secuestro en sí".

A pesar de ser una mujer joven a punto de adentrarse en una misión que o bien acabaría con su vida o la cambiaría para siempre, Khaled no estaba nerviosa. "Al contrario", me explicó, "estaba feliz porque iba a hacer algo por mi gente". En cuanto a la finalidad del secuestro, Khaled es muy directa. "Nuestra intención era que el mundo entero se preguntara: ¿Quiénes son los palestinos? Después de 1948 se nos trataba como refugiados que necesitaban ayuda humanitaria y punto, sin reconocer nuestro derecho a regresar. Además de que había que liberar a los prisioneros".

Tras el aterrizaje, Khaled e Issawi evacuaron el Boeing 707 e Issawi procedió a hacer estallar el morro del avión cuando ya estaba completamente vacío sobre el cemento. "Teníamos instrucciones de no dañar a los pasajeros", dijo Khaled. "Instrucciones muy estrictas de no hacer daño a nadie y de tratar al piloto y a la tripulación con cortesía, ni siquiera debíamos asustarles". Aun así, Khaled es consciente de que sus acciones sin duda asustaron a los inocentes pasajeros, pero para ella ese miedo momentáneo fue un pequeño precio que tuvieron que pagar para que ella pudiera mostrar al mundo el sufrimiento de su gente.

Khaled en 2009. Foto vía Wikimedia Commons
En este mundo post-11 de septiembre resulta difícil de imaginar, pero en 1969 los secuestros aéreos eran una táctica relativamente nueva y no se consideraban merecedores de condenas a muerte como sucede hoy en día. La grabación en vídeo de los pasajeros a bordo del vuelo 840 de la TWA muestra a una multitud relativamente tranquila. Incluso algunos expresan comprensión hacia las acciones de Khaled e Issawi. En las grabaciones de las entrevistas con los pasajeros después de que aterrizara el avión, un hombre reflexiona: "Había un asesino israelí a bordo responsable de las muertes de muchas mujeres y muchos niños árabes, y todo lo que ellos querían era llevar a este asesino hasta una ciudad árabe aliada y ofrecerle un juicio justo". El "asesino" al que se refería el hombre era Yitzhak Rabin. En aquella época era el embajador de Israel en Estados Unidos y tenía programado tomar el vuelo 840 de la TWA aquel día, pero un cambio de planes en el último minuto hizo que no fuera así. A pesar de la comprensión de algunos —como ese pasajero—, muchos otros estaban comprensiblemente disgustados y afectados.

Tras seis semanas de huelgas de hambre esporádicas e interrogatorios en Siria, Khaled e Issawi fueron puestos en libertad. Mientras estuvieron en prisión, Siria entró en negociaciones con Israel que desembocaron en la liberación de los prisioneros palestinos que habían estado recluidos en prisiones israelíes. Esto —y el gran frenesí de atención que etiquetó a Khaled de heroína entre muchos palestinos además de poner la historia de Palestina en el punto de mira del mundo entero— fue suficiente para que Khaled considerara que la misión había sido todo un éxito.

Otros, sin embargo, (incluyendo muchos palestinos) no estaban de acuerdo. Para algunas personas, tanto si Khaled era consciente en su día o no, este secuestro aéreo vincularía la palabra terrorismo a la resistencia palestina en los años venideros. Muchos creyeron que su misión manchó la imagen de los palestinos frente al mundo. En lugar de refugiados necesitados de ayuda, los palestinos eran ahora terroristas que no merecían simpatía alguna. En 2006, la cineasta palestino-sueca Lina Makboul realizó un documental titulado Leila Khaled: Hijacker (Leila Khaled: secuestradora aérea). El filme termina cuando Makboul le pregunta a Khaled, "¿Nunca pensaste que lo que estabas haciendo daría mala reputación a los palestinos?".
"Nuestra intención era que el mundo entero se preguntara: ¿Quiénes son los palestinos?"
Entonces, la entrevista se corta. "Al no incluir su respuesta", me dijo Makboul, "quería mostrar que a fin de cuentas en realidad no importa, porque ella lo hizo igualmente".

Después del primer secuestro aéreo, Leila Khaled no tardó en convertirse en todo un icono dentro de la resistencia palestina. Se imprimieron carteles con la famosa foto y se colgaron en torno a los campos de refugiados que ocupaban la Ribera Occidental, Gaza y el territorio de la diáspora. Llegó a ser muy conocida, pero eso supuso un problema por dos motivos. Por una parte, ella nunca buscó la fama personal. De hecho le parecía bastante molesta. "Algunas personas me preguntaban '¿Cuántas horas pasas frente al espejo?'", me dijo. "Como si esa pregunta tuviera algún tipo de lógica". A menudo se negaba a responder. "Estábamos felices de responder todas las preguntas que tuvieran que ver con la causa en sí", me contó, "los problemas principales, el porqué del conflicto, quién oprimía a quién, etc... Todos esos son los principales temas que queremos que se debatan en los medios y no si tengo novio o no. Eso no sirve para nada".

El segundo problema fue que el hecho de ser tan reconocible le dificultó continuar su labor con el FPLP. En 1970, Khaled fue designada para participar en otro secuestro aéreo, pero su notoriedad por aquella fecha implicaba que ya no podía pasar desapercibida como antes. Aun así, ninguna medida era demasiado drástica en lo referente a la cuestión de Palestina: entre el primer secuestro y el segundo, Khaled se sometió a seis operaciones de cirugía plástica en el Líbano.

El 6 de septiembre de 1970, Khaled y un hombre de procedencia medio nicaragüense medio norteamericana llamado Patrick Argüello, que participaba como voluntario en el FPLP, trataron de secuestrar un avión en su trayecto desde Ámsterdam a la Ciudad de Nueva York. En esta ocasión, la misión de Khaled no fue tan bien. Tras llegar hasta la cabina y amenazar con hacer explotar el avión, Khaled fue reducida en el aire por varios guardias y pasajeros mientras sostenía dos granadas de mano y una pistola. Intentando defenderla, Argüello disparó a quienes la tenían reducida, pero recibió un disparo y murió más tarde a causa de las heridas. Al mismo tiempo, el piloto del vuelo 2019 de El Al tomó la inteligente decisión de hacer que el avión cayera en picado, de modo que Khaled perdió el equilibrio y eso la hizo más vulnerable al ataque, a pesar de las armas que visiblemente llevaba encima. Con Khaled fuera de juego a manos de los hombres que la habían reducido rompiéndole las costillas —y con Argüello muerto—, el avión realizó un aterrizaje de emergencia en Londres.

Después de pasar por el hospital, Khaled fue retenida e interrogada por las autoridades británicas mientras el FPLP mantenía como rehenes a los pasajeros que había a bordo del resto de aviones secuestrados, tratando de negociar con sus países de origen. La mayoría fueron liberados en Amán unos días después, pero el FPLP mantuvo a 40 de ellos, argumentando que eran miembros del ejército israelí y, por tanto, "prisioneros de guerra". El 30 de septiembre las autoridades británicas dejaron libre a Khaled como parte del trato negociado con el FPLP y varios prisioneros palestinos que cumplían condena en cárceles europeas fueron también puestos en libertad.

Tras su liberación, Khaled regresó a Beirut y comenzó a trabajar de nuevo, aunque constantemente debía mudarse para garantizar su seguridad. En noviembre de 1970, apenas dos meses después de haber salido de la cárcel, se casó con el hombre que le enseñó a usar un arma por primera vez. Él era comandante militar en el FPLP y había estado encarcelado diez años en Irak, su país de origen, por su implicación con el Partido Comunista. Pero conforme aumentaba la tensión en Jordania y el esposo de Khaled empezó a recibir presiones para ir a luchar con sus hombres, su relación empezó a desintegrarse. Cuando Khaled ya era incapaz de ignorar las amenazas de Israel y decidió esconderse, quedó claro que su matrimonio ya no funcionaba, de modo que la pareja decidió divorciarse.

En 1973 Khaled decidió mudarse al campo de refugiados Shatila, en Beirut. Cuando Khaled visita el campo de refugiados Shatila de Beirut con Lina Makboul en el documental de esta última, queda claro que se la recibe como a una heroína. "Siempre he soñado con caminar a tu lado", le dice un hombre mientras ella avanza por el campamento para ir a visitar a una antigua camarada. Otro la señala bromeando, "¿Conocéis a Leila Khaled? ¡Es una terrorista!".

Aunque Khaled es ampliamente conocida por los secuestros aéreos que sucedieron hace más de 40 años, no se ha apartado de la resistencia desde entonces. En el tiempo que transcurrió después de sus secuestros, Leila Khaled se implicó en la Unión General de Mujeres Palestinas (UGMP) y se unió al Consejo Nacional Palestino (CNP). Las amenazas contra su seguridad pasaron a formar parte de su vida diaria y con frecuencia llegaron a materializarse. Las Navidades de 1975 llegó a casa y encontró a su hermana y al prometido de esta muertos en su apartamento a causa de un disparo de arma de fuego. El objetivo en realidad era ella.

En 1978 abandonó el Líbano para estudiar historia en la Unión Soviética, conde conoció a su segundo marido, Fayez Hilal, estudiante de medicina y compañero en el FPLP, pero dos años después de comenzar sus estudios la resistencia la llamó y ella regresó al Líbano para trabajar en la oficina de la Organización para la Liberación de Palestina. Khaled y Hilal tuvieron dos hijos durante la década de 1980, Badar y Bashar.
"Cuando ves las injusticias y eres consciente de quién es tu opresor, actúas como un ser humano, seas hombre o mujer".
Nunca fue fácil ser mujer dentro de la resistencia, por no hablar ya de ser madre. Se esperaba de ella que hablara en nombre de toda la población palestina femenina. "Debía ser la voz de las mujeres, aquellas a quienes nadie ve", me dijo. Aun así, sigue manteniendo que las víctimas del conflicto son los palestinos en general, no las mujeres o los hombres. "Cuando ves las injusticias y eres consciente de quién es tu opresor, actúas como un ser humano, seas hombre o mujer", dijo. "Los hombres estaban combatiendo, dando su vida por la causa, pero las mujeres también entregaban sus vidas. Tanto hombres como mujeres fueron encarcelados".

Actualmente, Khaled es un icono no solo de la resistencia palestina contra la ocupación israelí, sino del movimiento a favor de los derechos de las mujeres palestinas. "La revolución cambió la imagen de las mujeres palestinas", explicó. "Están dentro de la revolución en igualdad de condiciones con los hombres y pueden hacer cualquier cosa que precise la revolución".

Cuando pregunté a Khaled sobre la religión, indicó con firmeza que su enemigo nunca fue el judaísmo. Después de su segundo secuestro, Khaled fue llevada de urgencia a un hospital de Londres, donde un policía le informó de que su médico era judío. A Khaled no le importó. "Mi lucha era contra los sionistas, no contra los judíos", explicó más tarde Khaled a Sarah Irving. "El policía no comprendía la diferencia y yo tenía demasiados dolores como para explicársela".

A diferencia de la mayoría de organizaciones terroristas famosas actuales, la organización de Khaled, el FPLP, tiene la reputación de ser laica. Cuando hablé con Khaled era la última semana del Ramadán, pero ella me dijo que no es especialmente religiosa. "Mi opinión es que seas lo que seas —ya creas en el Islam, en la Cristiandad o en el Judaísmo—, tus creencias son algo personal", me dijo. Cuando le pregunté si era islamista practicante me dijo, "Yo practico los valores de la humanidad y esos valores también los menciona el Islam: la honestidad y la ayuda a los más necesitados".

Khaled ha sido tildada tanto de secuestradora árabe-marxista como de luchadora por la libertad y se la considera tanto una terrorista como una heroína. Cuando le pedí que definiera el terrorismo, su respuesta fue "la ocupación". La Leila Khaled que aparecía en mi pantalla de Skype había pasado por mucho más que la joven de la foto con la cabeza informalmente envuelta en un keffiyeh, pero en lo fundamental las dos son iguales. El debate 'terrorista/luchadora por la libertad' puede resultar relativo en lo referente a Khaled, pero su inquebrantable devoción y su pasión por Palestina son indiscutibles. "Procedo de una familia que cree en el Islam", me dijo, "pero no soy una fanática. Soy fanática con respecto a Palestina.


viernes, 19 de agosto de 2016

En España se sigue torturando

La Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) ha solicitado a Suiza que no extradite a España a Nekane Txapartegi.
Un informe encargado por el Gobierno Vasco investiga el uso de la tortura como herramienta sistemática contra el terrorismo

Nekane Txapartegi, la última denuncia internacional sobre torturas en España

La tortura en España sigue generando noticias, condenas e informes sin que apenas trascienda a la opinión pública la verdadera dimensión de un problema extendido y sin solucionar. La última noticia que ha pasado desapercibida, excepto en medios vascos, es la petición de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), que ha solicitado al gobierno de Suiza que no extradite a España a Nekane Txapartegi, condenada a 6 años y 9 meses por colaboración con ETA en el sumario 18/98, por “la fuerte evidencia de que Nekane Txapartegi fue torturada para extraer declaraciones autoinculpatorias que condujeron a su condena”.


La OMCT, que es la principal coalición internacional de organizaciones no gubernamentales (ONG) que luchan contra la tortura, ha recordado que España acumula condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) por violación del artículo 3 de la Convención que prohíbe la tortura y los tratos inhumanos o degradantes. El último caso ha sido el de Xabier Beortegi

Martínez. En una sentencia dictaminada el 31 de marzo de 2016, el TEDH condenó a España a indemnizar a Beortegi con 23.5000 euros por no investigar la denuncia de tortura presentada por el detenido durante su interrogatorio en 2011.

España ha sido condenada en siete ocasiones por por el TEDH por no haber investigado denuncias de torturas en los casos de Mikel San Argimiro (2010), Aritz Beristain(2011), Martxelo Otamendi (2012), Beatriz Etxeberria y Oihan Unai Ataun (2014) y Jon Patxi Arratibel (2015), además del ya mencionado de Xabier Beortegi en 2016.


Informe preliminar contra la tortura del Gobierno Vasco

El Instituto Vasco de Criminología presentó en los Cursos de Verano de la UPV el informe preliminar sobre la incidencia de la tortura en el País Vasco desde el año 1960 hasta el 2013. El exhaustivo trabajo que se presentará en su totalidad a finales de este año arroja unas conclusiones preliminares alarmantes. En el periodo que abarca la investigación hubo un total de 4.009 víctimas de torturas en el País Vasco. El equipo de investigadores ha sido liderado por el prestigioso forense Francisco Etxeberria y en él han colaborado tres médicos y más de 40 investigadores.

Los casos documentados de tortura ascienden a 4.810 porque algunas de las personas sufrieron episodios de maltrato en varias ocasiones. El informe preliminar ha investigado en profundidad 2.000 de los casos identificados que muestran una serie de datos. La Guardia Civil es el cuerpo de seguridad del Estado con mayor número de denuncias, un total de 1.589, seguido de la Policía Nacional con 1.561. La Ertzaintza acumula 310.


El metodo de tortura más habitual

El informe incide en los métodos de tortura denunciados por las víctimas que con mayor asiduidad utilizaban los cuerpos de seguridad. Según este estudio, el de la bolsa es el preferido por la Guardia Civil, con 204 casos documentados. Destaca también el uso de los electrodos por parte de la Benemérita y la Policía Nacional, con un total de 89 y 22 casos respectivamente. Otros métodos de tortura empleados fueron el de la bañera, el plantón, la exigencia física y las flexiones.




Condenados por torturas


El informe del Instituto Vasco de Criminología incluye un apartado documental sobre las resoluciones de sentencia condenatoria firme en nuestro país. El análisis recoge un total de 30 sentencias, 9 contra la Policía Nacional y 21 contra la Guardia Civil, con 50 condenados por tortura. Todas las condenas se refieren a hechos acaecidos antes de 1992. No existe ninguna condena posterior, a pesar de que el propio informe indica que desde 1993 se han realizado más de 1.126 denuncias de torturas.

El informe denuncia en sus conclusiones que, a pesar de las reiteradas peticiones de organismos internacionales para revertir la impunidad con estas actuaciones y establecer medidas correctoras, las autoridades españolas han hecho caso omiso y continúan sin establecer medidas para paliar la gravísima situación de las actuaciones que dificultan el ejercicio de prueba pericial imprescindible para investigar los casos alegados por los detenidos.

Antonio Maestre










viernes, 12 de agosto de 2016

Kissinger junto los gobernantes militares de Argentina obstaculizaron los intentos de Jimmy Carter para influir en acabar las ejecuciones del régimen durante su presidencia de 1977-1981.

Kissinger no se esforzó para acabar con las ejecuciones masivas en Argentina, según los archivos Estados Unidos
Archivos desclasificados muestran que el ex secretario de estado colaboro con la represión sobre el derramamiento de sangre por la dictadura militar de 1976 a 1983 de Argentina



El exsecretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger frustró los intentos de su país de detener las matanzas de la dictadura militar argentina de 1976-1983 al felicitar a la Junta Militar del país sudamericano por "eliminar" el terrorismo, según importantes archivos recientemente desclasificados.

Los documentos , que salieron a la luz el lunes por la noche, demuestran que la buena relación entre Kissinger y los dictadores argentinos puso trabas a los intentos de Jimmy Carter de influenciar el régimen durante su presidencia de 1977 a 1981.

Funcionarios del gobierno de Carter enfurecieron cuando Kissinger viajó al Mundial de Fútbol en Argentina en 1978 como invitado especial del dictador Jorge Rafael Videla, responsable de la desaparición forzosa de 30.000 opositores a la dictadura militar.

En ese momento, Kissinger ya no era funcionario, después de que Carter venciera a Gerald Ford en las elecciones generales de 1976, pero los archivos prueban que los diplomáticos estadounidenses temían que sus elogios a la dictadura incrementaran las matanzas.

Durante sus años como Secretario de Estado, Kissinger alentó a la Junta Militar a aniquilar el "terrorismo". Por el contrario, Carter y Zbigniew Brzezinski, su consejero de Seguridad Nacional, hicieron de los Derechos Humanos un pilar en la política de asuntos exteriores de EEUU y presionaban a la dictadura argentina retrasando préstamos y venta de equipamiento militar.


Kissinger elogió a Videla

Los cables recientemente desclasificados relatan cómo Kissinger elogió a Videla y otros militares por sus métodos durante su visita al país en 1978. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fue la música que los militares querían escuchar," dice uno de los documentos.

Un memorando del Departamento de Estado de 1978 relativa a Kissinger y los derechos humanos en América Latina y Argentina. Fotografía: Follet

Otro cable diplomático explica que, durante una comida con Videla, "Kissinger aplaudió los esfuerzos argentinos por combatir el terrorismo" y lamentó que "desafortunadamente muchos estadounideses piensen que Argentina es una bebida sin alcohol. Dijo que muchos estadounidenses no saben nada de la historia argentina ni de sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo".

Kissinger tuvo incluso una reunión privada con Videla, sin la presencia del embajador de EEUU en Buenos Aires, Raúl Castro, en la que se discutieron temas de Derechos Humanos y la política de asuntos exteriores de Carter. "Videla arregló todo para que Kissinger y el intérprete llegaran media hora antes que el embajador", revela un cable.

Durante otra reunión extraoficial con el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), un grupo de diplomáticos argentinos conservadores y muy influyentes, Kissinger fue aún más lejos, declarando que "en su opinión, el gobierno argentino estaba haciendo un muy buen trabajo eliminando fuerzas terroristas".

Castro, el embajador de Estados Unidos, estaba escandalizado por el comportamiento de Kissinger.

"Mi única preocupación es que los repetidos elogios de Kissinger hacia las acciones del gobierno argentino para aniquilar el terrorismo… se les suban a la cabeza a los anfitriones argentinos", escribió el embajador en un extenso cable a Washington. "Existe el peligro de que los argentinos utilicen las declaraciones elogiosas de Kissinger para justificar un endurecimiento de su postura frente a los Derechos Humanos".

Un memorando del embajador de Estados Unidos Castro. Fotografía: Folleto

Los funcionarios en Washington enfurecieron. "Los elogios de Kissinger al gobierno argentino por su campaña contra el terrorismo fueron la música que los militares querían escuchar," escribió Robert Pastor, miembro del Consejo de Seguridad Nacional, en un resumen de la visita de Kissinger para Brzezinski. "Lo que me preocupa es su aparente deseo de hablar contra la política de Derechos Humanos del gobierno del Presidente Carter", señaló Pastor.
Carter quiso que Juan Pablo II interviniese

Los documentos recientemente desclasificados revelan que en un momento el gobierno de Carter consideró pedirle al papa Juan Pablo II que interviniera ante los dictadores argentinos.

Un extenso cable de septiembre de 1980 marcado como "confidencial" explicaba que "la iglesia y el papa tienen mucha más influencia aquí que el gobierno de Estados Unidos, y podrían ser intermediarios efectivos con el objetivo de volver a un Estado de derecho".

El cable –de funcionarios de Estados Unidos en Roma- dice que "el Vaticano podría ser el intermediario más efectivo" ante las autoridades argetinas, que "utilizan las desapariciones como táctica habitual".

Los documentos no revelan si los diplomáticos estadounidenses llegaron a contactar al Vaticano, y el papel de la Iglesia Católica durante esos años oscuros sigue siendo tema de debate: muchos informes indican que había sacerdotes presentes durante sesiones de tortura. No fue sino mucho después, en el año 2000, que la Iglesia Católica argentina finalmente pidió disculpas por hacer la vista gorda ante la represión.

Los cables también describen el antisemitismo delirante que predominaba entre los generales argentinos, que estaban convencidos de que Brzezinski (un católico nacido en Polonia) dirigía una conspiración judía mundial contra Argentina.

Para combatir esta supuesta conspiración, la dictadura secuestró al prestigiosoperiodista judío Jacobo Timerman. Gracias a la fuerte presión del gobierno de Carter, Timerman fue finalmente liberado, aunque se le quitó la ciudadanía argentina y fue expulsado a Israel, donde relató a diplomáticos estaodunidenses las torturas a las que fue sometido.

"Timerman explicó que el punto principal de los interrogatorios durante su cautividad era su supuesto papel como líder argentino de una presunta conspiración zionista m undial", advierte un cable desclasificado de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv.

Otro informe de Pastor para Brzezinski –con el encabezado "Tú no pareces judío"– relata con incredulidad que Timerman le dijo a los diplomáticos estadounidenses que "la mayoría de los militares argentinos cree que existe una conspiración judía a nivel mundial de la cual nacen los problemas de terrorismo en el país, y creen que usted (Brzezinski) dirige dicha conspiración".

Cuando Timerman le señaló a sus torturadores que Brzezinski era católico, le contestaron que eso era parte del ardid, explicó Pastor. "¡Creen que usted es judío porque leyeron la guía telefónica de Nueva York y encontraron varios ‘Brzezinskis’ con nombres de pila judíos!", escribió.

La desclasificación de los archivos –que había sido anunciada por Barack Obama durante su visita a la Argentina en marzo – fue bienvenida por el Secretario de Derechos Humanos de la Argentina, Claudio Avruj.

"Nos sorprendió la rapidez con que Estados Unidos nos entregó la documentación", declaró a la prensa. "Pensábamos que llevaría más tiempo".


 en Buenos Aires

domingo, 7 de agosto de 2016

Los Juegos Olímpicos de Río 2016; la otra cara de la inauguración.

Río de Janeiro acoge los Juegos de 2016. Una ciudad que cuenta con seis millones y medio de habitantes, donde predomina la desigualdad y la pobreza. La ceremonia de inauguración, aunque modesta, ha tenido diferentes espectadores: aquellos que lo vieron desde el propio estadio de Maracaná, los que lo siguieron por televisión y otros desde las favelas. 

En esta galería de fotos recogemos cómo algunos de los habitantes de Río de Janeiro vivieron el evento.














EDIZIONES

viernes, 5 de agosto de 2016

¿Estamos viviendo otra vez la década de los años 30?

Las similitudes con los años previos a la Segunda Guerra Mundial son patentes, pero aún podemos poner nuestra esperanza en algunas diferencias muy claras


Los acontecimientos están ocurriendo a una velocidad endiablada: el Brexit, el golpe de Estado en Turquía, las masacres islamistas en Francia, el sitio de Alepo, la candidatura a presidente de Donald Trump. Desde EEUU hasta Francia y pasando por el Reino Unido postBrexit, los altos niveles de racismo y xenofobia que se reflejan en los políticos con cifras de dos dígitos en las encuestas, tienen intrigada a la gente: ¿se está repitiendo la década de 1930?

A primera vista, las similitudes son reales. La decisión del Reino Unido de votar para salir de la UE se asemeja a la decisión de abandonar, presos del pánico, el patrón oro en septiembre de 1931. El Reino Unido se convirtió así en la primera potencia en renunciar al sistema económico mundial. La incipiente ruptura del Partido Laborista es un reflejo de la ruptura que mantuvo al partido lejos del poder durante 14 años. Y por supuesto el trasfondo económico, de depresión y crisis bancaria, tiene cierto parecido con la situación actual.

Pero un estudio más profundo de la década de los treinta revelará que actualmente estamos mejor y, en varios sentidos, en una situación mucho más salvable, aunque en un aspecto sea peor.


Tras la caída de la bolsa de Wall Street en 1929, la caída económica hecho raíces en 1931 con la quiebra de bancos a ambos lados del Atlántico, la imposición de medidas de austeridad en economías ya de por sí débiles, el uso de aranceles, el bloqueo de monedas y el nacionalismo económico.

El hecho de que los miembros de la élite abogaran por el desempleo masivo como una medida de presión para bajar los sueldos creó el ambiente propicio para que la situación explotara; los grupos abiertamente fascistas, militarizados y genocidas encendieron la mecha. Tras el primer logro electoral de Hitler en 1930, el Partido Nazi tardó solo dos años en obtener el 37% de los votos.


Luego, en 1934 hay una manifestación masiva de extrema derecha en París y el levantamiento de los mineros asturianos en España, reprimido por el Ejército. En 1935 comienza el rearme de Alemania. En España, la Guerra Civil se inicia en 1936. Ese mismo año, los trabajadores de EEUU y de Francia organizan tomas masivas de fábricas y Stalin comienza con su “gran purga”.

Es en este período cuando los años treinta adquieren su característica principal: la rendición de la democracia, la certeza de una guerra y la marcha hacia la muerte de millones de civiles.

En la actualidad, para nosotros, la diferencia más grande y positiva es que partimos de la base de una economía mundial globalizada. Nuestro punto de partida es un sistema económico cualitativamente más interdependiente, en el que ya se tiene pleno conocimiento de que la autarquía (incluso para los políticos a los que les gustaría probarla) sería un suicidio.

Este conocimiento fue el que obligó a las desorientadas élites a coordinar medidas de estímulo extraordinarias durante las reuniones del G20 de Londres (2009) y Cannes (2011) para prevenir una caída como la de 1930. Aquellos que deambulaban por estos encuentros (entre los que me incluyo) diciendo que las medidas no eran las adecuadas deberían admitir que, a pesar de la incompetencia, los gobiernos actuaron de buena fe. El sector de los poderosos rechazó economías “procíclicas”, como las que sumieron a EEUU en la Gran Depresión y a Alemania en el fascismo. En todos lados, salvo Europa (aunque también en Europa), el extremismo de derecha se ha podido mantener a raya por el momento.

El problema es que, políticamente, hemos ido más allá de la década de 1930.



Hagamos el esfuerzo de prestar atención a lo que se cuece en las redes sociales: el odio organizado hacia la actriz negra Leslie Jones, el racismo y la misoginia anónimos, la habitual asociación del odio anti-izquierdista con el odio anti-islamista. Hagamos el intento, aunque sea por una sola vez, de ver lo que algunas personas tienen que ver a diario: jóvenes negros asesinados por policías en EEUU; cuerpos de niños despedazados por las bombas de Asad o por las fuerzas aéreas rusas o estadounidenses; blogueros crucificados en público por el Estado Islámico o cuerpos mutilados de franceses de fiesta en Niza.


En los primeros días de la Guerra Civil española, cuando las tropas de Franco tomaron Badajoz y fusilaron a 2.000 habitantes, el observador militar de la Wehrmacht alemana estaba tan asqueado que recomendó que a las tropas alemanas jamás se les permitiera servir junto a las de Franco. Tenía miedo de que se volvieran “brutales”.


En las memorias escritas durante la década de 1930 y los años de la guerra, casi siempre hay un momento de comprensión: al ver un cadáver o al entender que se le puede disparar a los prisioneros o que la Convención de Ginebra no siempre es respetada.

La brutalidad es superior a la de los años 30

Lamentablemente, en pura brutalidad hoy hemos sobrepasado la de los años treinta. En la lucha entre los gobiernos y las poblaciones civiles, la Convención de Ginebra no se aplica.

Lo peor de todo acerca de este presente (y millones de personas lo pueden decir) es la velocidad con la que vamos hacia la catarsis. Es imposible imaginar que todo vaya a quedar en una aburrida inmovilidad.



Cuando vemos a los matones de Erdoğan enviando a la cárcel a periodistas que han defendido la democracia toda su vida en Turquía, un país donde según informa Amnistía Internacional las palizas, violaciones y torturas son moneda corriente, se hace posible imaginar que estos sucesos puedan ocurrir en otras democracias que lo son solo de nombre.

Junto a todo esto, tenemos dos cosas que los años treinta no tenían: miles de millones de personas instruidas e ilustradas en este planeta y el concepto de derechos humanos universales e inalienables.

Cuando, al comienzo de esta agitación social, leí el libro Indignez Vous!(¡Indignaos!) , de Stéphane Hessel (uno de los panfletos que inspiraron las protestas del movimiento Occupy), me pregunté por qué Hessel hacía tanto hincapié en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Hessel fue miembro de la resistencia francesa y ayudó a escribir la Declaración de 1948. Dirigiéndose a los jóvenes indignados de 2008, Hessel dedicó varios párrafos largos a explicar por qué lucharon tan duro para que la palabra utilizada fuera "universal" y no “internacional”: “Así se previene el debate a favor de la plena soberanía que tanto les gusta a los estados cuando llevan a cabo crímenes de lesa humanidad en su territorio".

La generación de Hessel entendió que, incluso si todo fuera una pantomima para cubrir la hegemonía de EEUU, un sistema global y universal de Derechos Humanos dejaría un legado perdurable. Hoy en día, cuando un periodista o un empleado de una ONG se encuentra en medio de una masacre, primero piensa (si tiene la preparación correcta) en obtener pruebas para un juicio. Luego, en la primicia.

Así que no. Esta no es la década de 1930 con drones y gente que insulta y molesta en las redes sociales. Tenemos un sistema global resistente que debemos defender. Para saber qué pasará si no lo protegemos, basta con escuchar lo que se dice en cualquier red social.

Paul Mason

domingo, 31 de julio de 2016

¿Son los votantes del PP cómplices de la corrupción e injusticias del partido?


Muchas investigaciones tratan de averiguar por qué la población pasa por alto la corrupción política. Para algunos expertos el secreto podría estar relacionado con una notable reducción de la disonancia cognitiva



A día de hoy a nadie nos queda claro si cuando se fundó el Partido Popular el 20 de Enero de 1989 sus promotores tenían en mente crear una afiliación política o, como diría el juez José de la Mata, una "organización criminal". Sea lo que sea lo que planease el grupo de conservadores, la experiencia nos ha enseñado que el poder y la corrupción van unidos. Tanto, que ya sea a nivel público o privado, uno no existiría sin el otro.

Esta verdad, que es de perogrullo, parece olvidarse por completo en el cerebro de los votantes. A pesar de que a día de hoy el Partido Popular ostenta el indecoroso récord de más de 31 tramas investigadas con más de 500 imputados, las últimas encuestas dan al partido del líder gallego un 30% de los votos, convirtiéndolo nuevamente en la opción más votada. Las excusas que ofrecen las personas que introducen en la urna la papeleta de la gaviota pasan por: "los medios mienten" o "mejor así que con el coletas, el guapete o el cuñado". Argumentos que apestan a rancio contra los que la coherencia no puede más que claudicar. Por suerte, académicos, sociólogos y otros investigadores tienen mucha más paciencia que nosotros y han analizado detenidamente esta situación tan surrealista.


La tradición de la picaresca

Hay que recordar que somos una sociedad que procedemos de una dictadura, donde el clientelismo y la asignación a dedo eran mecanismos habituales de acción. Eso da lugar a una 'herencia' de comportamientos ya viciados y a la clásica y maniquea expresión transmitida de generación en generación: "tío, aquí las cosas funcionan así". Según explican Fernando Jiménez y Vicente Carbona en un completo análisis sobre la corrupción en España, "el elemento quizás más preocupante de este imaginario es la transmisión de la idea de la inevitabilidad de la corrupción, la idea de que el sistema político en la práctica 'funciona así'. Las reglas del juego son estas, y, por lo tanto, lo de cumplir con la legalidad parece ser lo excepcional. Las leyes parecerían no ser más que un formal atrezzo para tranquilizar conciencias, mientras que las verdaderas reglas del juego son las de los intercambios corruptos".

"Lo de cumplir con la legalidad parece ser lo excepcional"


Pero está situación no solo se da en política. 

También en el día a día de las personas que se votan. Todos conocemos a alguien que antes de salir del trabajo hace acopio de bolis, folios, cuadernos o grapas que poder utilizar en casa. O aquellos que tuvieron que coger 10 € de la caja y nunca los devolvieron. O el que no declara todo lo que gana. O el que pasa una comida familiar a cuenta de la empresa. O los que responden con picardía a la clásica pregunta: ¿con factura o sin factura? Este país tiene cierta admiración a la picaresca, al que puede lucrarse de forma deshonesta y conseguir una vida más cómoda. Una situación que contrasta con la tendencia anglosajona, donde por robar una libra ya eres considerado un ladrón. Lo peor de todo es que aún no hemos entendido que aquel que coge un euro del dinero común de los españoles ocasiona que los demás tengamos que poner más. Pero nada, ni con esas. Aún así, esta no parece ser la única razón de que los votantes del Partido Popular hayan decidido desterrar de sus cabezas nombres como Acuamed, Púnica,Bárcenas, Pokémon, Campeón, Bomsai, Inestur, Palma Arena, Nóos, Taula, Andratx, Bitel...

No obstante, ser más o menos honesto no parece justificar por completo que el votante del PP siga aplaudiendo a los ladrones con su voto. Aunque los porcentajes dan lugar a la duda razonable. Según último barómetro del CIS, la segunda preocupación de los españoles es la corrupción y el fraude (47,5%).


El "roba pero hace"

La probable empatía de algunos con los ladrones no parece ser explicación suficiente para esta desagradable situación. Otra de las teorías que barajan los sociólogos es el "intercambio explícito". Según explica Jordi Muñoz, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), "el votante no tiene que recibir directamente recursos públicos a cambio de su apoyo, sino que simplemente decide mantener su apoyo al político corrupto en la medida en que percibe que se trata de un buen gestor en otros ámbitos, capaz de proveer de bienes públicos y/o atraer recursos a su territorio".

¿No será que "hace porque roba"? 

Es decir, los votantes prefieren obtener ciertos beneficios a pesar de tener que pagar el alto coste de la corrupción. Un proverbio latinoamericano define esta situación a la perfección "roba pero hace". Quizás no se hayan planteado la afirmación a la inversa, ¿no será que "hace porque roba"? Según Muñoz, "sería precisamente su disposición a establecer intercambios corruptos lo que permitiría un buen rendimiento en la gestión. En nuestro entorno podemos pensar en múltiples ejemplos de ayuntamientos que, precisamente por haber aceptado recalificaciones de terrenos en intercambios corruptos generaron en sus municipios una intensa actividad económica, vinculada a la construcción. En esos casos, al menos en el corto plazo, la actividad corrupta podía ser percibida como favorecedora del bienestar colectivo".

Cuántas veces habremos escuchado la frase de "Rajoy es un gestor estupendo". Lo 'mejor' es que si seguimos votándoles su eficacia en este rol será magnífica. Señal inequívoca de que su equipo sigue ejerciendo sus probadas y presuntas labores de corrupción a la perfección.


El voto cautivo

Y ha llegado el momento de lo que parece ser uno de los motivos estrella: el voto cautivo. El votante del PP nunca falla. Da igual que su partido haya robado hasta el punto de hacer desaparecer la clase media, que su sede esté pagada con dinero negro, tampoco importa que la mayoría de sus miembros estén imputados o en sospecha de poder estarlo muy pronto. Ellos, con un pin en su chaqueta y un marcado odio irracional hacia el progresismo, siempre votarán al mismo partido. Una decisión emocional que poco tiene que ver con el razonamiento, la reflexión y la coherencia.

Esta cautividad puede adjudicarse a lo que en psicología se conoce como una notable reducción de la disonancia cognitiva, un término que alude a tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones. Para entenderlo pongámonos en el pellejo de un votante del Partido Popular. Él quiere votar al PP, porque es "lo que ha hecho toda la vida", "porque al fin y al cabo todos son iguales" y "porque si gobierna el de la coleta se marcha de España".

"El que vota a un corrupto podría tener una reducción de disonancia cognitiva"

 Pero claro, las noticias dicen a diario que "son una pandilla de corruptos" y que están implicados en múltiples tramas corruptas. Se trata de dos pensamientos al mismo tiempo que entran en grave conflicto y provocan un sesgo cognitivo cuyo desenlace impacta directamente sobre la actitud que adopta ante el dilema. Según explica Muñoz, "una de las principales fuentes de distorsión son las preferencias partidistas: ante un caso de corrupción, el votante reacciona de modo distinto en función de la etiqueta partidista de sus responsables. Ante una misma acusación, si se dirige contra 'los nuestros' tendemos a tener una reacción exculpatoria, mientras que el mismo hecho lo consideraremos más grave si se refiere a 'los otros'".

Un ejemplo de esta especie de 'cortocircuito cerebral' es un incidente que se produjo durante las intervenciones vecinales de la Junta de Distrito del barrio de Ruzafa (Valencia). En este caso se recurre a otro clásico de la cultura hispana, el: "y vosotros más". Tras conseguir el valor necesario, un ciudadano se dirige directamente a un vocal del partido de los populares para pedir explicaciones sobre las tramas de corrupción que afectan a la afiliación. A pesar de hacerlo educadamente y con una actitud completamente democrática, los simpatizantes del Partido Popular se indignan e intentar detener la exposición bajo descalificaciones y argumentos tales como "¿Y los ERES de Andalucía, qué?" "¿Y lo de Monedero? aunque este ultimo caso sea irrisorio en la comparación .


No es el único caso en el que el votante cautivo muestra su carácter hermético. Otro acontecimiento similar tuvo lugar durante el acto de toma de posesión de Alberto López, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Argés. En este caso, los simpatizantes populares consideraron un insulto la actitud atea de López.

Este fatídico sesgo cognitivo provoca que aquellos que se identifican con una determinada ideología y con un determinado partido: "permanezcan impasibles frente a acusaciones de corrupción dirigidas hacia los políticos que apoyan". Algo difícil de explicar, ya que se trata de la misma gente que con toda probabilidad criticaría y trataría de evitar situaciones como que una persona pilote un avión o conduzca un autobús escolar con un par de copas de más, una sola manzana podrida debería dar lugar a una acción por parte del partido responsable. Pero, paradójicamente, no les importa que una persona acusada de robar bienes públicos, blanqueo de dinero, malversación de fondos o síndrome de Diógenes con el dinero ajeno gestione la economía. Bravo.

¿Cómo se llama cuando ves a alguien cometer un delito y miras para otro lado? 

Y es que una sola manzana podrida debería dar lugar a una acción por parte del partido responsable. Si esa acción no se lleva a cabo de una forma tajante, el ciudadano debería abstenerse de dar su voto para castigar esa actitud. Analízalo fríamente: ¿cómo se llama cuando ves a alguien cometer un delito y miras para otro lado? Lo grave de este asunto no es que existan tantos casos en nuestro país, sino que desde el primero que metió la mano en la caja no se tomaron las medidas oportunas y se han multiplicado como las chinches. Y adivinad, ¿quién ha sido cómplice de esta situación? Evidentemente, los mismos que les han vuelto a elegir.

Quizás otra cosa digna de estudio sea la razón de que, a pesar del convencido patriotismo del que presumen, decidan desviar todas sus riquezas a Suiza, las Caimán o Panamá. Tal y como está el patio, seguro que proponen la creación de un paraíso fiscal en Torremolinos a través de Change.org y los votantes les arropan. Así están las cosas. Pin y figura hasta la sepultura
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AURORA FERRER

lunes, 25 de julio de 2016

“¿Está convocando una cruzada el Papa?”


Toda la internacional fascista lleva desde el principio extendiendo esta falsa idea de conflicto religioso. “¿Está convocando una cruzada el Papa?”, aseguraba en su sitio web United Skinheads



El secretario general del Movimiento Democrático Asirio (ADM, de acuerdo a sus siglas en inglés), Yonadam Kanna, ha asegurado que los cristianos iraquíes no precisan la ayuda de “cruzados” españoles o del resto de Occidente, en contra de lo que vienen sosteniendo desde las redes sociales algunos de los extranjeros desplazados a las inmediaciones de Mosul. “A decir verdad -afirma Kanna-, tenemos suficientes voluntarios entre nuestra gente de los Llanos de Nínive tanto para luchar contra ISIS como para formar parte de la futura Guardia Nacional iraquí”. Quien realiza estas afirmaciones es el más destacado y conocido líder político de los asirios de Mesopotamia, además de uno de los promotores de la principal milicia cristiana de Irak, las llamadas Niniveh Plain Protection Units o Unidades para la Protección de los Llanos de Nínive (NPU)

En opinión de Kanna, los “aventureros de países como España o Estados Unidos” que han extendido esta falsa idea de “guerra sectaria y religiosa” están haciendo un flaco favor a la minoría asiria. “Ni esto es una cruzada ni necesitamos extranjeros que combatan. La lucha contra ISIS se libra mediante una coalición de la que forman parte tanto cristianos, como musulmanes y yazidíes”, apunta el histórico líder asirio.

Kanna entiende, por otra parte, que exista gente bienintencionada conmovida por las atrocidades que ha sufrido la minoría cristiana. Claro que, a su juicio, tratar de tomar las armas o diseminar la falsedad de que se precisa la ayuda militar de voluntarios extranjeros no es el mejor procedimiento para socorrer a los asirios. Básicamente, son dos los frentes que tienen que atender, y donde la gente puede colaborar. “En primer lugar -apunta-, la ocupación de nuestras tierras y localidades dio lugar a desplazamientos masivos de población que generaron grandes necesidades. Es evidente que cuando ISIS sea derrotado se precisará también asistencia para reconstruir las infraestructuras destruidas y sobre todo, para crear las condiciones que permitan el retorno de los desplazados”. El responsable de ADM añade que el mejor modo de canalizar estas ayudas es a través de organizaciones no gubernamentales de probado prestigio como la Sociedad de Ayuda Asiria, Cáritas o Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).

Voluntarios anglosajones muestran tatuajes con simbología propia de los cruzados, en Erbil, Irak. FERRAN BARBER

Las afirmaciones de Kanna no hacen sino corroborar lo que vienen sosteniendo desde la toma de Mosul tanto las autoridades árabes como kurdas. Desde el principio del conflicto, los peshmergas han denunciado los problemas que plantean estos voluntarios extranjeros, cuyas “gestas inexistentes” ha glosado generosamente la Prensa internacional. A su juicio, sus aportaciones son insignificantes en relación a los inconvenientes que generan, dado que las fuerzas kurdas no desean exponerlos a las balas enemigas y a menudo se ven obligadas a distraer recursos para proporcionarles protección. A ello hay que añadir que tanto kurdos como árabes han recibido presiones de los gobiernos de Occidente para que no acepten occidentales entre sus fuerzas de combate. Claro que tampoco entre los musulmanes que combaten a Estado Islámico son bienvenidos estos extranjeros. Para integrarlos legalmente entre sus fuerzas, los kurdos crearon una unidad cuya única competencia formal es formar a sus soldados en medicina de combate.

¿Quién ha extendido, entonces, la falsa idea de que se precisaban combatientes en Irak para plantar cara a Daesh? Kanna sostiene que el equívoco ha sido en primer lugar diseminado gracias a algunos grupos locales de asirios que están tratando de captar simpatías y dinero entre donantes de Occidente. Concretamente, uno de esos grupos es Dwekh Nawsha, una popular milicia conocida en Irak por aceptar entre sus filas a extranjeros entre los que han sido identificados numerosos skinheads y ultraderechistas, tanto anglosajones como españoles.


La influencia militar de este pequeño grupo de irregulares es insignificante. Ni contaban con más de una docena y media de hombres ni hasta hace algunos días estaban autorizados a luchar en labores ofensivas. Sin embargo, la Prensa internacional ha sobrevalorado su importancia y le ha dedicado miles de reportajes, con la excusa de que el grueso de los combatientes foráneos prestaban servicio bajo su bandera. “Los medios occidentales se han concentrado en retratar a los supuestos héroes europeos que dicen luchar con los cristianos. Nadie, por el contrario, se ha molestado en contrastar qué es lo que hacen realmente o qué es lo que hay detrás de esas milicias cristianas que dicen defender a los asirios”, asegura Srood Maqdasi, representante en el parlamento del partido Entidad de Hijos de Beth Nahrain.

¿Cuáles son estas milicias iraquíes y qué intereses representan realmente? Básicamente, existen cuatro. La más peculiar de todas ellas son las Brigadas de Babilonia, una unidad creada en el sur del país, que combate, codo a codo y a imitación de lo que ya sucedió en el Líbano, junto a los las fuerzas de movilización popular de los chíies.

En el Kurdistán hay otras tres. La mencionada Dwekh Nawsha fue creada por el líder de un partido asirio sin representación parlamentaria, Emmanuel Khosaba. Ha sido acusada en ocasiones de ser utilizada como excusa para la captación de fondos cuya utilidad real no ha quedado siempre suficientemente clara. Buena parte de las afirmaciones que realizan en las redes son abiertas falsedades. En contra, por ejemplo, de lo que sostenían, su cuartel general no se hallaba en primer línea, sino a algunos kilómetros de la vanguardia, en los aledaños de la población de Bakufa. Muchos de los voluntarios extranjeros que han pasado por Irak lo han hecho bajo su bandera o la de su sucursal francesa. Ese fue el caso, por ejemplo, de un paracaidista español identificado como “Vicente", uno de los primeros españoles que se desplazaron a la zona.

Tanto los islamistas de Daesh presuntamente abatidos por Dwekh Nawsha como muchas de las acciones bélicas de las que se vanagloriaban en las redes no han sido protagonizadas por sus hombres, sino por peshmergas kurdos o por soldados de las NPF o Fuerzas de los Llanos de Nínive. Esta milicia se halla integrada en las Fuerzas Armadas del Kurdistán y fue la respuesta política de Barzani a los intentos del Movimiento Democrático Asirio de contar con una unidad militar cristiana. Antes que a una cuestión confesional, su creación obedecía al deseo del Gobierno regional de dinamitar la tentativa de crear una milicia fuera del control kurdo.

La unidad fue creada por una de las formaciones asirias cercanas al líder kurdo Barzani, el llamado Partido Democrático de Beth Nahrain, que lidera Romeo Hakari, a quien se tiene por un títere en los círculos políticos nacionalistas de los asirios. En otras palabras, las milicias se gestaron más con vistas a un futuro escenario post-Daesh, que atendiendo a las contribuciones militares objetivas que pueden realizar en la lucha contra el Estado Islámico. Y menos todavía, pensando en objetivos esencialmente confesionales. “Si han adquirido tanta relevancia es, en realidad, porque la mayoría de los extranjeros combaten bajo su bandera”, añade Maqdasi.

Milicianos del NPU, en su campo de entrenamiento en Alqosh, Irak. FERRAN BARBER

La milicia a la que las NPF pretendían neutralizar son las Unidades de Protección de Nínive (NPU), que apadrina la formación política del líder cristiano Yonnadam Kanna, mucho más agresivamente nacionalista y por tanto, más hostil a las políticas de asimilación del gobierno regional de Barzani. Lo que a la postre proyectan todas estas organizaciones armadas es la división política entre los cristianos asirios o, sí se quiere, el diferente grado de afinidad respecto a los chiíes, los sunníes y los kurdos.

Una de las páginas web de Dwekh Nawsha.

En opinión de los líderes políticos cristianos, esta idea de cruzada ha sido también ampliamente difundida por los propios voluntarios extranjeros y por algunas de las organizaciones que los apoyan. Amparándose en algunas falsedades diseminadas en las redes y en una mala interpretación de las afirmaciones realizadas por el clero local iraquí, 'skinheads', 'neocons' y ultras de todo el planeta vienen siendo convocados abiertamente a una suerte de cruzada de inspiración islamofóbica.

“Son muchísimos los alistamientos de nuevos voluntarios que esperan para incorporarse a esta gesta”, puede leerse, por ejemplo, en la página de Facebook de los ultraderechistas españoles desplazados a Irak, al tiempo que se alienta a sus usuarios a realizar donaciones económicas. La website es administrada por Jesús Muñoz, quien se define como falangista (aunque no milita en el partido), y representa, entre otros, al voluntario valenciano Juan Manuel Soria, tradicionalista católico y antiguo miembro de Alianza Nacional, Falange Española de las JONS y otras formaciones de extrema derecha.

Pagina de Apoyo Voluntarios Españoles contra DAESH

Toda la internacional fascista lleva desde el principio extendiendo esta falsa idea de conflicto religioso. “¿Está convocando una cruzada el Papa?”, aseguraba en su sitio web United Skinheads, tergiversando una crónica de Reuters de 2014, donde, en realidad, se aseguraba: “El Pontífice llama a la acción en favor de los cristianos iraquíes que han tenido que huir”. Lo que en verdad solicitaba a la comunidad internacional el Papa Francisco era que “se pusiera fin a la crisis humanitaria y protegiera a las personas amenazadas por la violencia suministrándoles ayuda”.

En el mismo sentido, el clero iraquí ha insistido de manera reiterada en lo inconveniente que resulta la presencia de estos voluntarios extranjeros con espíritu cruzado y ha recordado que la lucha que sostiene la coalición contra el Estado Islámico no tiene un carácter confesional, sin perjuicio de que los miembros de alguna minoría como la cristiana o la yazidí se hayan llevado la peor parte.

El 'International Business Times' identificó el pasado año a varios 'iracundos hombres blancos' entre los voluntarios de Dwekh Nawsha. La semana pasada, Público descubrió la presencia de otro skinhead británico, Jim Atherton, en las filas de esta milicia tan poco escrupulosa con los alistamientos de extranjeros. Los disparates diseminados por los ultraderechistas han hecho arder las pasiones de no pocos occidentales, mientras los cristianos iraquíes se llevan las manos a la cabeza recordando lo caras que les han costado las cruzadas a lo largo de la historia. Nadie sufrió más estas acciones militares que los propios cristianos orientales.

Juan Manuel Soria 

Por el contrario, los españoles desplazados en el área discrepan con esta visión y aseguran que su presencia está justificada y es más que necesaria. En estos momentos, tanto Juan Manuel Soria como otro militar al que se apoda “el gallego” se encuentran formando a milicianos yazidíes en la zona de Sinyar, a la espera de que se desencadene una ofensiva para la reconquista de Mosul. Según afirma Soria, incluso algunos militares kurdos de alta graduación han hablado abiertamente del buen trabajo que realizan en el frente adiestrando a las milicias. “Y eso -añade- por no hablar de nuestra labor de embajadores de su causa en España”. En palabras de Jesús Muñoz, si no hay más españoles en la zona es debido a las zancadillas del Gobierno de Madrid y del CNI.


Tal y como dio a conocer, Soria fue el líder ideológico de la banda armada nazi Pánzer. En su día fue absuelto por la Audiencia de Valencia de los delitos de asociación ilícita y tenencia de armas. “He participado y sigo participando en el frente […] -afirma Soria-, porque no quería permanecer de brazos cruzados observando un genocidio. Como medio de extrema izquierda,Público mezcla las churras con las merinas. Yo nunca he sido skinhead. Soy español, patriota y católico. Por otro lado, me la resbala lo que vaya a hacer contra mi un gobierno de corruptos o si toman o no acciones legales. Ganas no les faltarán puesto que, de acuerdo a su doble moral, uno casi tiene que pedir perdón por ser patriota y cristiano”.

Paradójicamente, en su página de Facebook, los voluntarios españoles halagaban estos días la heróica labor realizada por los confederalistas kurdos en la defensa de los yazidíes de Sinyar. Al igual que sucedió con los cristianos en Karakosh, los peshmergas de Barzani abandonaron a su suerte a los yazidíes durante el ataque de Daesh. En este caso, sin embargo, la retirada de los civiles fue protegida por los milicianos confederalistas del PKK y sus colegas sirios del YPG, cuyo protagonismo militar ha tratado de eclipsar posteriormente el Gobierno regional.

FERRAN BARBER






Imagen para el resultado de noticias


Hasta ahora, los militares españoles adiestraban a integrantes del nuevo ejército iraquí.